Insomnio

 Me visitás por las noches,

llegás a hurtadillas,

como un amante que espera la oscuridad

para entrar en silencio.


Me acompañás,

marcás el compás de las horas

en las que yo, taciturna,

doy vueltas en la cama.


Me embriagás entre recuerdos y nostalgia,

me invitás a pensar,

a proyectar cosas posibles,

cosas imposibles…


Y cuando por fin

sucumbo a tus encantos,

te marchás con el alba,


con el sol que asoma por la ventana

como único testigo.

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