No sé...
No sé cómo serán mis días, cuando el reloj marque las 11 y no aparezcas por la puerta trasera con tu cara de dormida, tu mal humor y tu pelo revuelto.
No sé cómo serán mis días, cuando no aparezcas enfundada en un ouffit loco, con tu pelo planchado y tu boca roja esbozando una sonrisa, o cuando alguien diga alguna mentira y mis ojos busquen los tuyos cómplices, con las cejas levantadas y no estés ahí.
No sé cómo serán mis días, sin nuestras peleas o nuestras charlas que siempre terminan en llanto, sin nuestras comidas o meriendas entre medio de una foto asterisc.
No sé cómo serán mis días en el viaje de regreso a casa, sin las discusiones por la música, o las risas por algún chismerio, y como no se cómo serán, de ratos río de a ratos lloro...
Pero si puedo imaginar tus días, en otra ciudad, con gente y metas nuevas, llena de temores, pero con esa fuerza única que tenés.
Puedo imaginar como la niña loca y la mujer adulta que viven en vos, desataran una guerra dentro tuyo, y aunque espero que gane la mujer adulta, espero de todo corazón que la niña loca siga merodeandote, porque eso sos vos, y espero siempre lo seas.
No sé que pasará en el futuro, sólo se que sea lo que sea acá estaré, esperándote siempre con mis brazos abiertos, esperando esos abrazos apretaditos, esos que no te gustan dar, pero que son capaces de curar el alma. Te amo
Comentarios
Publicar un comentario